Cada día nos pasan cosas. Algunas se podrían calificar de normales y muchas otras de surrealistas. Hace una semana fui al médico para que me hiciera una revisión de los seis tornillos y la aguja que tengo en mi tobillo. Allí estaba yo en una consulta de un hombre de unos 60 años con el pelo morado. Empecé contándole porque había acudido y terminé hablándole de mi vida... y ese fue el principio de una surrealista historia. La consulta duró unas dos horas y quedamos para el día siguiente. En esa largas dos horas, el doctor supo que mi compañero es brasileño. Y que casualidad que él estudió y trabajó durante tres años en Río de Janeiro.
Al día siguiente volví a la consulta para que me diera la lectura de las radiografías. Felipe me acompañó. Entonces ocurrió. Yo entré sola y me dijo:
Pero él esta contigo no?.
¿Quien?- miré a mi alrededor.
Tu novio ha venido verdad
Si, ¿por qué?
Dile que venga porque voy a ponerle música brasileña.
De esta manera transcurrió mi consulta. Con música de fondo de bosannosa y el doctor hablándome de la fijación de mis tornillos, mientras al mismo tiempo le daba a Felipe unas postales de Rio de Janeiro.
La verdad es que así da gusto ir la médico. Calma do Brazil minina...
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Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarCris y Felipe bailando à trois con el doctor amor mientras se oyen las olas de alguna playa de Río...eso supera lo surreal.¡Viva la Sanidad en El Salvador!
ResponderEliminarHola,
ResponderEliminarSoy amigo de Lna y me tomé la confianza de echar un ojo a tu blog.
Me ha gustado mucho.
Genial la historia de tu médico.
Pena el no poder estar en al consulta para bailar esa bossanova.
Saludote.
Bob
Un saludo Bob... la verdad que e sun placer que te hayas tomado la libertad de leer el blog... La verdad es que escribo de pascuas a ramos!!
ResponderEliminarSi eres amigo de Elena seguro que nos veremos en algún momento!
Saludoooooo