jueves, 11 de junio de 2009

A mi amiga...

Elena, aquella persona con la que he compartido (y comparto) 23 años de sueños, risas, secretos, proyectos, viajes, tonterías,fotografías... Te dedico esta historia que un día prometimos escribir. ¡Gracias por haber estado siempre!....

Alguien me dijo una vez que la música se convierte en la banda sonora de nuestra vidas. Los malos y buenos momentos están marcados por notas musicales, acompañados por olores, por sensaciones....
La música está ahí, para que soñemos que somos grandes bailarines, famosos pintores, músicos... para pensar en amores posibles e imposibles... Una música nos rememora recuerdos y nos inventa otros... crea historias, paseos por París de la lujuria de la cultura de principios del XX. Es la única capaz de hacer bailar en el pensamiento a aquellos que nunca bailan ... la única de hacernos soltar lágrimas, carcajadas y de creernos que somos los protagonista de una película onírica... la única capaz de hacer que podamos ser lo que nosotros queramos...
Hace algunos días recibí en mi correo electrónico una propuesta de lo más interesante. Decía lo siguiente: “Se busca a gente que cuente sus historias para un documental experimental”. Lo que tenías es contar algún momento de tu vida que te haya marcado, que haya significado mucho.
Esto me hizo preguntarme, si yo tuviera la oportunidad de participar en este proyecto (no porque no quiera sino porque estoy a miles de kilómetros de Bruselas, lugar en dónde se hace la convocatoria ) ¿qué es lo que contaría?. Lo primero que se me vino a la cabeza fue el famoso accidente que me ocurrió con 19 años en Leeds... Cuando un coche me atropelló y me golpeó a ritmo de David Bisbal (por la vuelta que di). Allí estaba, mi amiga del alma, Elena. Sin ella no hubiera soportado todo lo que se nos vino encima. Y ahí, en una carretera de la ciudad de Leeds comenzó nuestra odisea.... Si nuestra historia se hubiera convertido en película hubiera tenido el título de Odisea 2001: La boda de Susana...jajaja...Creo que no le hubiera atraído a nadie. Está abierto a que le pongáis un nombre más atractivo
Mi llegada al hospital fue grandiosa. Con una rotura de pie en la tibia y el peroné y un tobillo más gordo que un botijo!Y allí Elena y yo con nuestro English de Vallecas.
Me he dado cuenta que en situaciones límites eres capaz de entender hasta suhahili, porque las palabras claves siempre son comprensibles. Por ejemplo en mi caso: operación (english operation francès operation)... y el resto lo hacían las señas! ( menos mal que no pasó en China porque allí los signos de Occidente no tienen nada que ver con los de Oriente).
Conclusión, nuestra aventura se desarrolló en siete días... El día que me atropelló el coche, Elena y yo comenzamos una carrera contra reloj para conseguir llegar a la boda de mi hermana, la cual se casaba con un escocés en el sur de Francia!.
Sin decirles nada a los seres que me trajeron a este mundo, es decir mis padres, esperé a la operación. De paso me harían un vídeo para poder llevarlo a convenciones y observar como me perforaban el pie y ponerme seis tornillos! Después de tantos años me pregunto donde estará ese vídeo y que habrá pasado con la fama de mi pie??? Podría haber tenido derechos de autor....
Mi hermano, sabía la verdad a medias (lo del atropello lo acabé omitiendo). Lo siguiente sería la famosa operación, seguido de mi estrepitoso despertar asustando a mi compañero que también se despertaba de la anestesia. El resto estaría acompañado por la paz y el amor gracias a la morfina que me habían suministrado.
Tras la operación Elena se quedó a dormir y tan sólo nos quedaban tres días para poder llegar a la boda de mi hermana. Esa noche se cayó de la cama la mujer de al lado y la de enfrente, una ancianita de 80 años que decía continuamente “Help me” acabó muriendo la pobrecita.
¿Y qué más nos podía pasar?... Miércoles: los médicos dicen que nos será imposible viajar el viernes. Los ánimos están por los suelos y Elena, mi Elena, ya no puede más y se echa a llorar. El jueves a primera hora , llega un equipo médico. Nos anuncian que nos podemos ir el viernes...
Elena sale corriendo a comprar dos billetes de avión para el día siguiente que nos llevaran rumbo a tierras galas...
Me hubiera encantado haber tenido un agujerito para ver a Elena. Llegaba a las agencias de viaje y entraba gritando. “Quiero dos billetes para Francia para mañana”. La gente se le quedaba mirando, otros pensaban que estaba zumbada , pero ella no desistía. Así hasta que me llamó a las tres horas diciendo que sólo había un billete para Toulouse. De ninguna manera, esto lo habíamos empezado juntas y había que acabarlo de la misma manera, le dije. Así que ella continuó en su búsqueda, intentándole explicar al que vendía los billetes lo que nos había pasado. Después de eso creo que el hombre fue a ver un psiquiatra!.
Volià. Elena consiguiò dos billetes para París, la ciudad del amor!!!Aunque nosotras poco tiempo tendríamos para probar un franchuche. Nuestro objetivo era llegar a Toulouse. El siguiente milagro vendría cuando mi padre habló conmigo cabreado y me dijo que nos habían conseguido una conexión con el vuelo de Paris a Toulouse.
La carrera comenzó a las cuatro de la mañana. Elena tiraba de las dos maletas, con una mochila a cuesta y un bolsón en el que llevaba la tetera de su madre. Yo llevaba una mochila en mis hombros y un bolso a mi cuello. Agarramos el tren para el aeropuerto de Manchester. De ahí, tuvimos que caminar con todo eso un kilómetro hasta que llegamos al mostrador de billetes de Air France. El hombre no quería darnos los billetes que mis padres habían comprado. El cabreo subía a nuestras sienes y Elena le gritaba que nos dieran una silla de ruedas. Al final llegamos .... a Toulouse . A nuestra llegada a Elena le pierden la maleta y por poco tenemos un accidente en el coche que nos había ido a buscar.....
Y después de todo esto .... llegamos 15 minutos antes a la boda de mi hermana. Respiro y pienso que sin lugar dudas la realidad siempre supera a la ficción.

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